En casa siempre he visto como mi padre se marchaba por temporadas a trabajar, desde que era pequeño fui consciente de los largos periodos en los que mi padre se ausentaba de casa pata trabajar, pero nunca supe apreciar los esfuerzos que él hacía para sacarnos adelante. Mi madre era ama de casa y trabajaba lavando y planchando la ropa de un hotel cercano a cas por lo que como podréis imaginar siempre estaba liada la mujer y mi padre pues como os decía era temporero.

Su vida transcurría entre viñedos, siembras y huertos, tan pronto estaba recogiendo tulipanes en Holanda, que vendimiando en Italia, la verdad es que si algo bueno tenía dedicarse a eso era los viajes, ver mundo, conocer otras ciudades otros países. El lado negativo era que se pasaba mucho tiempo fuera de casa y que el trabajo era muy duro. Cuando se es temporero se trabaja de sol a sol, sin descanso nada más que un pequeño receso para comer, con la prisa siempre encima, da igual que haga frio o calor, hay que estar al pie del cañón y así lo hacía mi padre, nunca desfalleció, trabajo hasta quedar exhausto y la recompensa la tiene hoy, después de todos esos años de duro trabajo. Hoy tiene su propio terreno, su cultivo y su propia huerta.

El hombre ya se ha jubilado y con los ahorros de toda la vida se ha comprado una parcela en la que pasa los días dedicándose a lo que le gusta el campo, y con la satisfacción de que es de su propiedad, no trabaja para nadie y eso lo hace muy feliz.
Acaba de comprar un tractor de segunda mano para que le sea más fácil remover la tierra con los arados para que sea más fértil, también le ayuda a realizar varias tareas del campo que de no temerlo serian muy tediosas. Ahora estamos buscando desguaces de tractores para comprar un pequeño remolque para cuando llegue la temporada de la cosecha poder hacerla nosotros mismos, en plan domingueros, ir a comer unas gachas con chorizo y al tiempo pasar el día recolectando los frutos del esfuerzo de este hombre que es un gran ejemplo a seguir, un hombre que nunca se dio por vencido y que trabajó como una mula para sacar a su familia adelante, ahora todo lo que le queda es disfrutar de la vida.