Para los todoterrenos las modificaciones no son nada extraño, siempre se busca ajustar algo, hacer cambios o mejoras. La alteración más frecuente suele ser optimizar la suspensión para que se pueda adaptar a condiciones o superficies complejas, pero hay que estar atentos de cómo se hacen las cosas, para no tener consecuencias desagradables.

Cada salida fuera del asfalto es una oportunidad para medir su rendimiento y limitaciones, detectando qué particularidades le podemos mejorar. Sin embargo, cambiar la suspensión trae consigo otros ajustes que se deben hacer en conjunto para que todo haga “juego”. Elevar su vehículo es fácil si coloca unos calzos en todos los elementos elásticos, o se remplazan por unos más largos, no obstante, al sustituir los muelles, ballestas, etc., también se altera el punto de trabajo de otras piezas.

Para los 4×4 de ejes rígidos, elevarles la suspensión hace que se desplace el eje lateral por el giro que da la barra que controla el desplazamiento. Entonces, deberá alargar la barra o cambiar la posición del anclaje en el eje. Así mismo se irán derivando una serie de sustituciones para los que tiene que estar preparados.

Modificaciones y sus consecuencias

Los tirantes de las barras estabilizadoras se quedan cortos al elevar la suspensión y podrían romperse o desgastarse más de lo usual. Lo común es suplantarlos o cortarlos, aunque eso no es muy buena opción, porque se altera la elasticidad de la barra. Es mejor remplazar por alguna extensión o por bieletas con pasadores, que permiten que las estabilizadoras se desacoplen para obtener mayor recorrido de suspensión.

Cuando se aumentan los muelles toca el cambio de los amortiguadores, ellos deben sustituirse al aumentarse el recorrido que tiene la suspensión por unos que permitan que los elementos elásticos sean más largos. Si no encuentran amortiguadores con las características necesarias, se pueden encargar a medida o que se alarguen los topes en comprensión con unos limitadores de recorrido.

Estos últimos, se encargan de impedir que los amortiguadores se estiren más allá de su tope a causa de los elementos de suspensión, cuide que la longitud que tengan sea la adecuada. No debe olvidar que el centro de gravedad se altera al desplazar el vehículo hacia arriba, por lo que se hace propenso a volcarse, lo que se soluciona al montar unos amortiguadores de tarado.

Son tantos cambios que irremediablemente la factura será gorda. Por suerte, en los desguaces puede encontrar todo lo que exige la modificación que haga por mucho menos que en cualquier otro lugar. Visite http://www.telefonosdedesguaces.es/ y compruebe que la solución la tiene a pocos clics de distancia, y sin moverse de donde se encuentre podrá recorrer los establecimientos que se dedican a ello en España.